El acoso escolar o bullying es un problema grave que afecta a cualquiera y que debe ser erradicado con valores como el respeto, empatía y tolerancia; los cuales se recomienda inculcarse desde la infancia por padres, maestros o cuidadores.
Si este tipo de enseñanzas se llevan consigo en la vida adulta, obtendremos una sociedad más armoniosa, donde todos se apoyan y se valoran las capacidades y ventajas de cada miembro.
En este blog:
- Comprenderemos la definición de bullying
- Desglosamos algunas características para identificar si un niño, niña o adolescente está siendo víctima
- Responderemos por qué se origina el acoso y qué pueden hacer las autoridades escolares, padres de familia y maestros para erradicar esta práctica
¿Qué es el bullying?
Se entiende como el abuso físico, emocional e incluso sexual, en el cual el bully somete a su o sus víctimas para realizar actos que no desean. Por su parte, éstas reciben insultos, humillaciones, son excluidos o directamente ignorados dentro del grupo en el que supuestamente pertenecen.1
Este tipo de abusos son reiterativos, siempre en la privacidad y fuera de los ojos de las autoridades, generalmente son las mismas personas y hacia las mismas víctimas, quienes no muestren ánimos de defenderse.1
Algunas de las señales que alguien está sufriendo bullying son las siguientes; no todas indican abuso, pero se recomienda la opinión de un experto en salud mental que trabaje con niños (as):2
1.- Prefiere estar con adultos que con personas de su edad
2.- Frecuentemente presentan dolor de cabeza o estómago
3.- Ponen pretextos para no ir a la escuela
4.- Tienen problemas de sueño y pesadillas constantes
5.- Llegan a casa con moretones o heridas
6.- Sus pertenencias son destruídas, dañadas o perdidas
7.- Evitan ciertas zonas del vecindario
8.- Se vuelven más irritables o ansiosos y pueden llegar a tener ataques de pánico
9.- Pueden llegar a tener relaciones con personas equivocadas
10.- Quieren estar en casa, incluso en fin de semana
¿Qué hace que un estudiante haga bullying a otro?
¿Un bully y su víctima nacen o se crean? Esta es la pregunta que queremos responder. Está claro que existen circunstancias que orillan a algunos a abusar de sus compañeros porque es lo que han aprendido. En el lado opuesto, hay quienes son víctimas por su físico, por capacidades que no encajan con lo esperado por los demás o por la falta de comprensión hacia su situación.2
A continuación, mencionamos algunos factores que podrían estar provocando que algunos estudiantes abusen de otros. Claro que esto no es un diagnóstico, pero si se llegan a identificar algunas señales, nuestra recomendación es buscar ayuda profesional.2
1.- Ser introvertido o poco asertivo en sus acciones. Para algunos infantes y adolescentes les es difícil abrirse con alguien de su edad, responder o actuar de manera adecuada y asertiva según la situación. Con decir esto no nos referimos a que deban cambiar su personalidad, sino de fortalecer su autoestima y habilidades comunicativas.2
Los profesores y padres deben propiciar espacios de diálogo donde él o la estudiante se sientan escuchados, y con la confianza de expresarse. De esta manera podrán desenvolverse mejor.2
2.- Sufrir de depresión o ansiedad. Si su comportamiento cambia, no pueden comer ni dormir bien sin una razón física que lo explique; es posible que se esté pasando por depresión. En estos casos, es importante que la familia trabaje junto a los profesores de la escuela, brindar acompañamiento psicológico y emocional. Detectar a tiempo los síntomas puede evitar que el acoso derive en problemas más graves de salud mental.2
3.- Tener una orientación o identidad sexual diferente a la de quienes ejercen el acoso. Durante la adolescencia, cuando llegan a revelar su identidad o preferencia sexual, puede convertirse en blanco de burlas y exclusión, especialmente si no es aceptada en su entorno o comunidad.2
Es fundamental que la escuela mantenga un ambiente inclusivo y de respeto, los padres de familia y docentes deben actuar con empatía y firmeza ante cualquier comentario discriminatorio, promoviendo la educación en la tolerancia desde las primeras etapas.2
4.- Manifestar bajas habilidades sociales para hacer amigos. Cada persona puede llegar encontrar el grupo de personas con quienes pertenecer, aun siendo introvertidos. Es importante animar a los niños, niñas y jóvenes a participar en actividades deportivas o artísticas de su elección.2
Así seguramente encontrarán un grupo con quien compartir su pasión sin sentir vergüenza ni incomodidad al estar con otras personas, pues las conversaciones y actividades serán más fluidas.2
5.- Mostrar las emociones fácilmente o de manera exagerada. Algunas personas son más sensibles que otras y tienen despliegues emocionales que para otras pueden parecer más desmesurados.2
En lugar de juzgar su sensibilidad, es importante enseñar a los más jóvenes la gestión emocional y brindarles apoyo afectivo, como padres o adultos responsables. La inteligencia emocional debe ser parte de la formación escolar y familiar para que los estudiantes aprendan a canalizar sus emociones de manera saludable.2
6.- Tener un historial de violencia doméstica. Los alumnos que viven en entornos familiares conflictivos o violentos pueden llegar a presentar comportamientos agresivos hacia otros compañeros. Estos casos, lamentablemente pasan desapercibidos hasta que la víctima “estalla” emocionalmente hacia otros. 2
La escuela debe convertirse en un espacio seguro y protector, donde el alumno encuentre comprensión y contención. La detección temprana por parte de docentes o psicopedagogos puede ser clave para romper ese ciclo de violencia.2
7.- Presentar una discapacidad. El no contar con nuestras capacidades físicas o intelectuales completas puede ser frustrante para quien la padece, esto también se convierte en una excusa para recibir agresiones o exiliar de ciertas actividades grupales a estas personas.2
Tanto padres como maestros deben de generar conciencia y empatía hacia estas personas para brindarles un espacio seguro, donde sus derechos sean escuchados y se puedan sentir incluidos.2
8.- Pertenecer a una minoría. El origen étnico, las creencias religiosas o la situación socioeconómica también pueden ser motivo de discriminación. Ante esto, la escuela debe ser un espacio plural y abierto, donde la diversidad cultural se celebre y se enseñe el valor del respeto mutuo.2
9.- Hay un aislamiento hacia la víctima o no hay apoyo por parte de la comunidad. Cuando un alumno comienza a ser excluido de actividades, ignorado o ridiculizado, el aislamiento se convierte en una señal evidente de bullying. Padres y maestros deben observar estos cambios y actuar de inmediato, propiciando el diálogo y la mediación. La prevención se construye con comunidad, empatía y comunicación constante.2
¿Qué hace CEJP para evitar el bullying entre los estudiantes?
En nuestro Centro Educativo buscamos la armonía y respeto entre todos los estudiantes y profesores. Ésta es la razón por la que nos hemos dado a la tarea de crear, junto a la SEP, lineamientos de nuestras buenas prácticas.3
1. Conformar un cuerpo colegiado para diseñar e implementar el protocolo según nuestras necesidades
Los directivos convocan a docentes, personal de apoyo, psicólogos, administrativos e incluso representantes estudiantiles para formar un equipo responsable del diseño, seguimiento y evaluación del protocolo contra el acoso escolar.3
Padres y profesores pueden participar como colaboradores o asesores, asegurando que todos se integren en la construcción de soluciones.3
2. Capacitación continua del personal educativo
Es necesaria la formación sobre el tema para todo el personal: docentes, directivos, apoyo, nuevos ingresos, supervisores, etc. Cuando los maestros y personal están entrenados, pueden detectar señales tempranas y actuar con conocimiento, evitando errores o sesgos.3
3. Campañas de sensibilización y jornadas escolares permanentes
Estas campañas pueden incluir charlas, talleres, exposiciones o actividades culturales que visibilicen el tema del bullying y promuevan valores como solidaridad, respeto y empatía.3
Además, se sugieren jornadas escolares permanentes con actividades participativas en clase y fuera de esta para fomentar la cohesión grupal, promover un clima escolar inclusivo y fortalecer los lazos entre estudiantes y maestros.3
4. Identificar espacios de riesgo y fortalecer mecanismos de cuidado
Es importante que la escuela supervise y detecte lugares dentro del plantel que representan riesgo, como pasillos solitarios, patios poco visibles, baños, zonas oscuras, etc. Una vez identificados, se deben aplicar mecanismos de vigilancia, redistribución del mobiliario, rotación de supervisión docente o actividades de supervisión para que disminuyan los espacios de vulnerabilidad.3
5. Establecer procedimientos de atención (detección, notificación, intervención y seguimiento)
El protocolo se define en cuatro etapas esenciales:3
- Detección
- Notificación
- Intervención
- Seguimiento
6. Aplicar medidas restaurativas y promover la reparación de la convivencia
No se trata solo de sancionar sino de lograr que las partes implicadas reflexionen, reconozcan el daño, asuman responsabilidades y restablezcan relaciones saludables.3
Profesores capacitados en mediación podrían facilitar círculos restaurativos, donde víctima, agresor (si es posible) y testigos dialoguen bajo acompañamiento profesional. Los padres pueden respaldar estas iniciativas al confiar en la escuela y colaborar en el proceso de reparación en casa.3
En el CEJP nos preocupamos por apreciar de cada alumno y alumna su valor y apoyar en su desarrollo físico, mental y emocional. Buscamos un ambiente de respeto y armonía para heredar una sociedad más justa y pacífica.4

¿Cómo puede el Centro Educativo Jean Piaget apoyar a tu hijo (a) para tener una vida escolar libre de acoso?
El Centro Educativo Jean Piaget, desde 1972, se ha dedicado a formar seres humanos plenos y exitosos mediante el desarrollo cognitivo, académico y emocional; con conciencia moral rica en valores y dominio del idioma inglés en todos los niveles: preescolar, primaria, secundaria y preparatoria.
Nuestras alumnas y alumnos aprenden en un ambiente que favorece su integración y estimula sus sentidos, creando y desarrollando aprendizajes básicos para la vida. Cada clase impartida pretende garantizar un desarrollo armónico, por ello, nuestros niños y niñas cuentan con diversos materiales con los que pueden aprender y divertirse. ¡Contáctenos vía WhatsApp! Da clic aquí.
Referencias:
- Marcillo C. Acoso escolar, implicaciones en la salud mental y emocional. Revista NuestrAmérica. 2024;24(1):1-9.[Internet][Consultado en octubre 2025]. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/392153839_El_Bullying_Escolar_y_sus_Consecuencias_Emocionales
- Wadesango. N. Causes and Effects of Bullying In Schools. International Journal of Early Childhood Special Education. 2022;14 (8): 84-98. [Internet]. [Consultado en octubre 2025]. Disponible en: https://www.int-jecse.net/article/Causes+and+Effects+of+Bullying+In+Schools_1338/?download=true&format=pdf
- SEP. Lineamientos Protocolo Acoso Escolar Educación Básica DOF. [Internet] 2023. [Consultado en octubre 2025]. Disponible en: https://extbox.ibero.mx/portaldocentes/url/20_1_33_63217_A.pdf
- Centro educativo Jean Piaget Blog. 7 consejos para evitar el acoso escolar. [Internet]. [Consultado en octubre 2025]. Disponible en: https://blog.piaget.mx/acoso-escolar-7-formas-de-evitarlo-en-las-escuelas/




