Los niños y niñas con rasgos de TDAH, hayan sido diagnosticados o no, tienden a ser estigmatizados y calificados como “problemáticos”, ya que suelen moverse constantemente, distraer a sus compañeros, no entregar las tareas completas o parecer “torpes”. Todo esto afecta su desarrollo académico, aunque en realidad no tenga relación con su capacidad intelectual.
Lamentablemente si los síntomas no son tomados en cuenta los más pronto posible, puede afectar su desarrollo y verse reflejado en cada aspecto de su vida adulta. Esto ha generado una preocupación entre las autoridades educativas al volverse un problema de salud pública.1
El TDAH tiene un origen genético y posiblemente hereditario, y aunque se desconoce cómo aparece, es posible que ciertos factores como el contexto familiar y el estilo de crianza alteren los síntomas.1
Este blog tiene la intención de abrir la ventana del conocimiento sobre este trastorno y alertar a los padres de familia, cuidadores y maestros sobre los signos tempranos de TDAH y cómo poder apoyar a los niños con estas características a que alcancen su máximo potencial usando esto a su favor.1
Características generales de un niño o niña con TDAH
Consideramos importante mencionar algunas características que comparten algunos pequeños y pequeñas con este trastorno, sin embargo queremos señalar que esto no sustituye un diagnóstico.2
Si consideras que tu hijo o hija presenta cualquiera de estas características, o hay un comportamiento que te genera inquietud, te invitamos a acudir con el especialista que pueda evaluar la situación y determinar si es necesario administrar un tratamiento.2
1.- Se distraen ante estímulos externos, lo que les hace perder el enfoque en el detalle. Los niños y niñas con TDAH tienen una dificultad particular para filtrar los estímulos irrelevantes de su entorno, lo que puede sacarlos por completo de lo que estaban haciendo.2
Esto les impide detectar detalles importantes de una lección, una instrucción o un ejercicio, lo que lleva a errores por descuido o a la incapacidad de a completar trabajos que requieren precisión.2
2.- No pueden estar en una sola actividad por mucho tiempo o tienen la urgencia de cambiar de actividad constantemente. La inquietud, tanto física como mental es una marca del TDAH que afecta directamente en su rendimiento académico y en la conclusión de las tareas escolares.2
Sienten una urgencia interna de cambiar de actividad o de continuar con otra que es estimulante y placentera; esto no es especialmente negativo, pero se requiere de que el profesor sepa manejar la situación del enfoque con neurodivergencias.2
3.- Sí están en una actividad que les apasiona ya sea un deporte, una actividad artística o leyendo sobre un tema científico de su interés, pueden tener hiperenfoque. Paradójicamente, mientras que mantener la atención en tareas rutinarias es un desafío, una actividad que genuinamente les apasiona puede mantenerlos concentrados por horas.2
En este estado, a menudo ignoran el entorno o sus necesidades básicas. Esto demuestra que la capacidad de atención existe, pero está ligada a la motivación y la estimulación intrínseca.2
4.- Tienden a perder sus pertenencias con frecuencia. Debido a la desorganización, las distracciones y los constantes cambios de espacio o actividad, es muy común que extravíen objetos personales como libros, cuadernos, lápices o mochilas.2
Esto no solo genera frustración para el niño y sus padres, sino también interrumpe el flujo de aprendizaje en el aula; a menudo les falta el material necesario para participar o completar sus tareas.2
5.- Cuando se les habla directamente, parece que nos escuchan. A menudo, al dirigirse concretamente a un niño o niña con TDAH, puede parecer que te están ignorando intencionalmente, pero esto no es así, sino que su cerebro tiene dificultades para “captar” y procesar la información en el momento, especialmente si hay otros estímulos o si su mente ya está divagando.2
Esto puede hacer que no sigan instrucciones, piden constantemente que se les repitan las indicaciones o parecen desinteresados, lo cual impacta su capacidad para seguir las lecciones y mantener la secuencia de la información revisada en clase.2
6.- No pueden procesar o transmitir información como los demás. Pueden llegar a necesitar más tiempo para entender una pregunta o una instrucción y para organizar sus pensamientos e ideas antes de responder o escribir.2
Esta diferencia en el procesamiento puede hacer que se sientan abrumados en tareas que exigen rapidez, o que les cueste estructurar sus ideas de forma coherente al hablar o escribir.2
7.- Están en constante movimiento. En clases con alumnos y alumnas con TDAH, es común que se levanten de su lugar de forma inesperada, lo que puede generar interrupciones. Esto no sólo distrae al propio estudiante, sino también a sus compañeros, que pierden el enfoque.2
Al ser una constante puede afectar sus relaciones interpersonales con sus compañeros, compañeras y maestros, al no saber cómo tratarlos, pues indirectamente genera un conflicto en la convivencia si no se sabe tratar.2

Consejos para apoyar a un o una menor con TDAH a tener mejores resultados en su desarrollo académico y en su futura vida adulta.
Podemos sentir frustración al no entender su comportamiento y no saber cómo ayudarles. Es importante comprender que como adultos tenemos la obligación de guiarlos y apoyarlos a tener un futuro donde estén en control de sus emociones y comportamientos.3
1.- Usa la flexibilidad y paciencia. Entendemos que su forma de procesar la información y de regular su atención es diferente. Esto significa que debemos estar abiertos a adaptar métodos de estudio, los entornos de aprendizaje y los tiempos asignados para las tareas.3
La paciencia es crucial para reiterar instrucciones, tolerar momentos de distracción y recordar que los tropiezos son parte del proceso de aprendizaje. Un enfoque rígido solo generará más ansiedad y resistencia.3
2.- Maneja asertivamente las agresiones. La frustración, la impulsividad y la dificultad para regular emociones pueden, en ocasiones, manifestarse como agresividad verbal o física, especialmente cuando se sienten abrumados.3
Es recomendable manejar estas agresiones de forma asertiva, sin caer en el castigo. Esto implica enseñarles a identificar la frustración antes de que escale, ofrecerles estrategias de autorregulación y establecer consecuencias claras que refuercen los límites sin dañar la autoestima.3
3.- Establece estructuras. Esto significa asignar un lugar fijo para hacer la tarea (libre de distracciones), establecer horarios regulares para el estudio y el descanso. Utilizar herramientas visuales como calendarios o pizarras con la planificación de las tareas escolares. Saber qué esperar y cuándo, reduce la ansiedad, la indecisión y la tendencia a la distracción.3
4.- Crea una rutina de actividad física. El ejercicio ayuda a canalizar el exceso de energía, a mejorar la concentración, a reducir la impulsividad y a regular el estado de ánimo evitando la depresión o ansiedad.3
Incorporar al menos 30-60 minutos de actividad física diaria en su rutina, ya que puede hacer una diferencia significativa en su capacidad para regular sus emociones y enfocarse.3
5.- Divide en pequeñas tareas lo más complejo. Las tareas académicas con múltiples pasos pueden ser abrumadores para un niño con TDAH, debido a las dificultades en la planificación y la memoria de trabajo. Cada pequeña meta alcanzada refuerza su confianza y les da un sentido de progreso.3
6.- Explica detalladamente qué es lo que esperas que hagan. Una vez que hayas observado el comportamiento de tu hijo o hija y detectado señales de que está escuchando o siendo responsable, es el momento adecuado para ser específico: explícales qué necesitas que hagan, por qué y cuándo. Así tendrán una guía clara, y se evitarán frustraciones tanto por parte de los padres al sentirse ignorados, como de los hijos, al no comprender qué se espera de ellos o ellas.3
En Centro Educativo Jean Piaget los y las estudiantes se desenvuelven en un ambiente flexible y los profesores están en constante capacitación para atender cualquier diversidad de alumnos o alumnas. Esto favorece su aprendizaje y experiencia con nosotros. ¡Visítanos!4
¿Cómo puede el Centro Educativo Jean Piaget apoyar a tu hijo e hija a adaptarse a la vida escolar con un diagnóstico de TDAH?
El Centro Educativo Jean Piaget, desde 1972, se ha dedicado a formar seres humanos plenos y exitosos mediante el desarrollo cognitivo, académico y emocional; con conciencia moral rica en valores y dominio del idioma inglés en todos los niveles: preescolar, primaria, secundaria y preparatoria.
Nuestras alumnas y alumnos aprenden en un ambiente que favorece su integración y estimula sus sentidos, creando y desarrollando aprendizajes básicos para la vida. Cada clase impartida pretende garantizar un desarrollo armónico, por ello, nuestros niños y niñas cuentan con diversos materiales con los que pueden aprender y divertirse. ¡Contáctenos vía WhatsApp! Da clic aquí.
Referencias:
- Luzardo E, et al. Desarrollo de la inteligencia emocional en preescolares con TDAH: un estudio de caso en un centro educativo de Manta-Manabí-Ecuador. MLS Educational Research. 2024;1(1)97-109. Disponible en: https://www.mlsjournals.com/Educational-Research-Journal/article/download/1877/3023
- Instituto Nacional de Salud Mental. Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). [Internet]. Consultado en julio 2025. Disponible en: https://www.ocecd.org/Downloads/adhd_booklet_spanish_cl5082.pdf
- The ADHD Centre. Helping children with ADHD to thrive. [Internet]. Consultado en julio 2025. Disponible en: https://www.adhdcentre.co.uk/wp-content/uploads/2019/11/Making-Life-Better-for-Children-With-ADHD-Finalv.2.pdf
- Centro Educativo Jean Piaget. ¿Qué significa ser un niño en el CEJP? [Internet]. Consultado en julio 2025. Disponible en: https://blog.piaget.mx/ventajas-importantes-para-un-nino-en-el-cejp/




